Y lo que viene…

No me compré ni un colchón ni un ventilador, no quise gastar todas las utilidades en una sola cosa. Como mencioné en mi relato anterior, había premeditado que el dinero que recibiríamos todos a finales de año producto de las utilidades apenas alcanzaría para comprar algunas de las cosas que nombré al principio, no un televisor o un equipo de sonido. La verdad es que si nos ponemos exquisitos a querer comprar la mejor marca de un colchón o un ventilador, el dinero recibido de todo un año no lograría cubrir el precio de ninguno de los dos.

Estamos en un declive impresionante. La inflación que ha acumulado este 2015 se ubica en un 200 % aproximadamente, y quizá pasemos de largo a cierre de año. Quiero citar un fragmento del relato anterior que data del mes de julio de 2015:

“Lo que antes conocíamos como “comida de pobre”, hoy día se está convirtiendo en un gran lujo, pues golpea fuertemente al bolsillo. Comprar pollo a casi 400 Bs. por kilo, un cartón de huevos a 500 Bs., carne a 1000 Bs. por kilo, esto nos ha llevado a reducir la cantidad de ingesta de estos alimentos. Si antes comíamos dos muslos, nos toca comer sólo uno, o si acostumbrábamos a comer tres huevos, ahora serán dos o uno…”

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En teoría, eso se ha mantenido. El huevo se disparó a 800, el gobierno lo bajó a 420, ahora no se consigue, y si los venden, ¡Bueno! a hacer la tremenda cola. El pollo va a desaparecer producto de la magia del gobierno. ¿Caraota, ñema y tajá? No, la tajá solita. La caraota ahora una vez al año, con las utilidades pues.

Las pocas empresas productoras de alimentos en el país (Polar básicamente la única) no alcanza a cubrir la alta demanda de alimentos que el venezolano necesita para subsistir, he allí el problema. El venezolano ahora actúa de manera desenfrenada pues cuando se entera que hay X o Y producto en algún mercado, todos van para allá. Colas de 3 y 4 horas para comprar dos paquetes de harina, o azúcar, o detergente, o margarina, o pañales, o leche, pero muy rara vez todo aquello junto.

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No hay camioneticas suficientes

Poco a poco la crisis económica está convirtiendo al país en otra Cuba. La alta demanda de repuestos para carros ha originado que muchos vehículos para el transporte público se encuentren accidentados, y como no logran conseguir los repuestos o no los pueden comprar por el alto costo, existen pocas camionetas que difícilmente logran trasladar a la población trabajadora y estudiantil. Las paradas se encuentran abarrotadas a casi toda hora, siendo críticas las horas tempranas de la mañana y al final de la tarde. El transporte siempre se le ve completamente lleno de personas, incluso guindadas en las puertas.

colectivos

Las personas están llegando tarde a sus casas después de la jornada laboral. Muchos llegan después de las siete de la noche, a otros les toca caminar grandes trechos para llegar a otras paradas donde haya menos gente, con la esperanza de lograr abordar alguna unidad de transporte que los salve de la inseguridad de las calles venezolanas.

La crisis no tiene fecha tope, la situación nos muestra que en el año 2016 la economía en Venezuela seguirá empeorando cada vez más, dirigiéndonos a un futuro incierto.

VOTA CON CONCIENCIA EL 6D. 

CUtfZyfXIAInJYS

 

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